Los padres más allá de la disciplina

Los mandalas son diseños circulares concéntricos que han sido utilizados desde hace años en diferentes culturas para representar la unidad, la armonía y el equilibrio. En los últimos años, han estado cada vez más presentes en nuestra sociedad. Vemos sus imágenes y diseños en diferentes lugares. El que tengan cada vez mayor presencia entre nosotros no es algo casual ya que tienen múltiples beneficios.

ES UN EXCELENTE EJERCICIO PARA COMBATIR EL ESTRÉS

Los mandalas están diseñados de tal forma que transmiten una sensación de equilibrio y ayudan a conectarse con el presente. Dibuja y/o colorearlos es una actividad que ayuda a focalizar la atención, a desconectarse del mundo y a contactarse con uno mismo. Por eso son un excelente ejercicio para despejar la mente y reducir la sensación de estrés. Asimismo, son una actividad relajante que genera tranquilidad.

CADA MANDALA ES DIFERENTE, NO HAY DOS IGUALES

Los mandalas son también representaciones artísticas de diseño libre ya que uno los puede dibujar o pintar como prefiera y eso los convierte en una actividad que estimula el desarrollo de la creatividad. Son elementos muy versátiles y las posibilidades de combinación entre formas y colores que se pueden hacer son muchas. Cada persona dibuja o pinta un mandala según su propio estilo y eso hace que cada uno sea diferente.

Por otro lado, en algunas ramas de la psicología, los mandalas son utilizados como herramientas terapéuticas. Carl Jung propuso que son representaciones que facilitan la concentración, la transformación y la asimilación de aspectos inconscientes. Sugirió también que uno puede utilizar los mandalas como un medio para proyectar lo que siente y piensa. Por otro lado, se ha encontrado que dibujar o pintar mandalas ayuda a mejorar varias funciones cognitivas como la memoria, la atención, la concentración, la percepción y la coordinación visomotora. Todo eso hace que esta sea una actividad muy completa.